viernes, 26 de julio de 2013

Si besa el suelo porque lo besa, si no lo besa porque no lo besa...

¡Hola, hola, hola!

Querido lector... ¡Un título largo y complicado el de esta entrada, si! Y es que en plena JMJ me hace gracia (o me apena) leer como muchas de las noticias que nos llegan desde Brasil se quedan en lo superfluo, en ver los gestos y palabras del Papa vacíos de significado y contenido. ¡Cuánta tinta electrónica se gasta en hablar con vaciedad de lo que hace Francisco! ¡Cuánto se pierde en criticar y comparar cuestiones que poco importan y que se alejan de lo que de verdad el Papa quiere transmitir, que es unidad y no división!

Leo hace un par de días en un importante diario de tirada nacional el gran gesto que era que el Papa no había besado el suelo al bajar del avión en el aeropuerto de Río. ¡Rompía así con una tradición de treinta y cinco años iniciada por Juan Pablo II! ¡Qué gran gesto de este Papa no besar el suelo! ¡Qué rompedor! Y que absurdo usar cosas así para tirar dardos a Papas anteriores.

Ya Benedicto XVI dejó de besar el suelo en sus viajes a otros países, ¡y fue criticadísimo por ello! ¡Cómo podía ser! ¡Este Papa no quiere los lugares que visita como el otro! Y claro, cómo decir algo bueno de Benedicto XVI...

Y si ahora es rompedor que Francisco no bese el suelo... ¡hace treinta y cinco años lo rompedor era que Juan Pablo II iniciara sus viajes con esta práctica! ¡Qué gesto tan hermoso! ¡Qué Papa tan cercano! Nadie criticaba algo tan hermoso entonces... Para que ahora digan que Francisco ha roto una mala tradición.

Yo doy muchas gracias a Dios por los Papas que he conocido: por Juan Pablo II, por Benedicto XVI y ahora por Francisco. Cada Papa es único. Cada Papa, como sucesor de San Pedro, transmite con sus gesto y palabras, con su forma de ser, el único Evangelio de Jesucristo, lo verdaderamente importante, el corazón de Dios.

Es una pena quedarse en lo superfluo, en la comparación y la murmuración, pero... al final quien se queda en esto es porque realmente le importa poco todo lo demás, lo profundo que hacer un gesto o decir una palabra nos quiere transmitir. ¡Supongo que hay que vender periódicos!

¡Seguimos enchufados a la JMJ, querido lector! Hasta mas leernos. Que Dios te bendiga.


2 comentarios:

JUAN-PEDRO ARTACHO BROOCK dijo...

La cosa es muy fácil ,es el Santo Padre de los Cristianos y haga lo que haga será criticado lo mismo que lo somos el resto de los cristianitos de a pie pero con muchas más fuerzas.
Lo cristiano ya no se lleva y lo mejor es criticarlo lo más que se pueda .Además están los grandes Masones con sus grandes sucursales hay para decir lo que hay que hacer a los periodistas

Jovanny dijo...

Para empezar hay que ver que es Cristiano y eso significa seguidor de Cristo no de un papa, y el Santo Padre solo es Dios no hay nadie mas, en cualquier biblia puedes leer y ahí te dice que no debes adorar a dioses ajenos, solo al único que nos creó a ti y a mi!