jueves, 14 de marzo de 2013

¡Habemus Papam!

¡Hola, hola, hola!

Querido lector... Me dirás que soy muy original, pero... ¡esta entrada no podía llamarse de otro modo!

Los nervios contenidos tras dos días mirando una chimenea y una gaviota estallaron en emoción y alegría al ver el humo blanquito salir y anunciar al mundo entero que la Cristiandad tiene un nuevo Papa.

¡¡FRANCISCO!! ¡Vaya sorpresa! Y eso es lo que más me gustó del día de ayer, la sorpresa.

Desde que Benedicto XVI anunció su renuncia no hemos escuchado en los medios de comunicación y no hemos hablado en las conversaciones cotidianas mas que de nombres de posibles sucesores. Se han oído todo tipo de conjeturas, suposiciones, quinielas, porras, argumentos absurdos o bien fundados a favor y en contra de los distintos Cardenales.

Yo iba en el coche, camino de la parroquia, cuando en la radio anunciaron la fumata blanca con gran revuelo. En seguida uno de los comentaristas empezó a decir (no se en base a qué) que estaba claro que el Papa iba a ser italiano, ¡era lo lógico al ser la quinta votación!

Al llegar y poner las imagenes televisadas desde Roma via streaming otro de los reporteros aseguraba que abían elegido a un Cardenal brasileño, ¡no podía ser de otra forma!

Estos días se ha escuchado de todo: el Cardenal americano va a salir porque tiene mas seguidores en Twitter, el canadiense porque conoce la Iglesia mejor que nadie, el filipino porque es joven y de madre china, el africano porque ya lo dijo Malaquías ace copocientos años y han de cumplirse las profecías del Papa negro...

Todo criterios humanos, regidos por impresiones y sentimientos. Cuando hay unas elecciones en algún país los sondeos, provenientes de encuestas a los ciudadanos, nos dicen ya quien va a ganar y con cuantos escaños. Hay poco lugar a las sorpresa. Se palpa. Pero... ¿quién sabe lo que cada Cardenal piensa y reza en su corazón? ¿alguien les a eco un sondeo que de valor a las afirmaciones que se hacen?

Los cardenales elijen a un Papa por ser el más indicado para llevar la Iglesia en la situación en que se encuentre. No le eligen por ser negro, blanco, verde, ni porque le gusten mas los macarrones o la paella, ni porque le guste el fútnol, o el beisbol, o las carreras de perros, ni porque su madre fuera aristócrata o naciera en vete a saber donde. Los verdaderos motivos que cada cardenal tiene son mas profundos.

La realidad es que nosotros no conocemos esos motivos. Y una vez mas se ha visto. Estamos en la era de la información, de redes sociales que difunden Trendic Topics, de noticias que se difunden a la velocidad de una red wifi, pero... ¡Todos nos hemos enterado a la vez gracias al humo de una pequeña chimenea! Ninguna información se ha filtrado antes, ni durante el cónclave. Nadie mas que Dios tiene la exclusiva de esta gran noticia.

¡115 cardenales no son estúpidos! Ellos conocen la Iglesia mejor que nadie y, en conjunto, aportan la mejor y más amplia visión posible. Además no basta una mayoría simple, al menos dos tercios de ellos han estado de acuerdo en esta decisión. Y lo más importante, el Espíritu Santo es quien les guía e ilumina. Sus votos están mas que rezados, y a mí eso me da una gran tranquilidad, y la enorme confianza de saber que es la voluntad de Dios. Me encanta.

¡Habemus Papam pues, queriod lector! Y nos ha pedido oraciones. No nos olvidemos.

1 comentario:

Fiat mihi (nuevo blog) dijo...

Definitivamente... unos en la AM y el Espíritu Santo en la FM. La onda no estaba bien. Menos mal que los cardenales se reorganizaron con la gaviota que puso la antena derechita jajaja.

ahora en serio, el Espíritu eligió, su nombre fue pronunciado de nuevo por Cristo: Tu eres Pedro.

DTB