¡Hola, hola, hola!
Querido lector... Me dirás que soy muy original, pero... ¡esta entrada no podía llamarse de otro modo!
Los nervios contenidos tras dos días mirando una chimenea y una gaviota estallaron en emoción y alegría al ver el humo blanquito salir y anunciar al mundo entero que la Cristiandad tiene un nuevo Papa.
¡¡FRANCISCO!! ¡Vaya sorpresa! Y eso es lo que más me gustó del día de ayer, la sorpresa.
