
Querido lector, si sales a la calle te darás cuenta de la cantidad de gente buena que hay en todos lados. Gente con ganas de ayudar a los demás, con buenos valores que transmitir, con ánimo de colaborar para hacer de este un mundo mejor. Es hermoso ver cómo la solidaridad se multiplica en estos tiempos de crisis, ¡ver personas buenas! Y yo de vez en cuando oigo aquello de "¡Padre! Es que yo conozco gente muy buena que no va a la Iglesia y se portan mejor que otros que si van". Y yo les digo siempre: "Pues si. Tiene usted toda la razón".