miércoles, 11 de marzo de 2020

Desde Valdemoro (Madrid), foco de coronavirus, a mis hermanos sacerdotes:




Con todo mi respeto y cariño me atrevo a escribiros esta carta para contaros cuál es la situación actual de los curas que estamos viviendo en medio de uno de los principales focos de coronavirus en nuestro país. 

Mi parroquia es Nuestra Señora de la Asunción, en Valdemoro (Madrid). Es una de las cuatro que hay en esta población. Hace una semana se encontró un importante foco de contagio en un centro de mayores que está a 200 metros de la parroquia. Se descubrió que había entre 15 y 20 personas contagiadas, que a su vez llevaban varios días con el virus, haciendo vida normal. No eran los primeros casos de la localidad; ya antes se habían dado otros cuatro que no habían salido en cifras oficiales ni medios de comunicación. 

Así fue como Valdemoro se convirtió en noticia. A la cuestión de ser uno de los primeros focos del virus, que seguía extendiéndose por todo el municipio, ahora teníamos que añadir el hecho de habernos convertido en foco mediático de todas las radios, televisiones y periódicos. La preocupación de la población ha ido creciendo a lo largo de la semana: padres preocupados por sus hijos, gente mayor con miedo a salir a la calle, gente joven preocupada por poder ser portadora del virus y contagiárselo a los ancianos de sus familias, etc. 

Los casos de personas contagiadas han ido en aumento. El hospital no da abasto. Han tenido que trasladar a algunos enfermos a otros hospitales de la Comunidad de Madrid y a los que están mejor los mandan a casa con sus familias, todavía enfermos, a pasar la cuarentena. Hay muchas personas esperando en sus casas a que les hagan la prueba, muy asustadas. En ocasiones, esa espera se prolonga hasta cuatro días, porque el sistema sanitario está colapsado.

En los últimos días, al igual que mis otros hermanos sacerdotes, he estado visitando el hospital, acompañando a los enfermos en las casas y enterrando a los muertos. Es duro. He visto el miedo de la gente por contagiarse, la angustia por sus familiares contagiados aislados, las lágrimas por los que están agonizando, el dolor de quienes están despidiendo a sus difuntos… Simplemente estoy tratando de hacer lo que haría cualquier sacerdote ante el sufrimiento que le rodea. Siento dolor por toda la gente y, de un modo particular, por los casos que afectan a feligreses habituales de la parroquia.

Os cuento esto para pediros oraciones por Valdemoro y para anticiparos algo que es posible que llegue pronto allí donde estáis vosotros. He escuchado a algunos hermanos hablar de que esto es una exageración, de que se está metiendo miedo a la gente, de que no tenemos que suspender nada… Os confieso que eso mismo pensaba yo hace diez días, pero no os engañéis: esto es muy contagioso y es grave. Es fundamental estar preparados para poder servir de ayuda y consuelo a los demás. Hagamos caso a nuestros Obispos, y hagamos caso a los especialistas. 

Aquí en mi parroquia ya hemos suspendido grupos y reuniones, y aún no sabemos lo que vendrá. Para nosotros es muy doloroso, pero es necesario. ¡No perdamos el ánimo! No son tiempos de hacernos los valientes ni de enfrentarnos o caer en el fideísmo. La realidad es la que es. Son tiempos de estar con los que más sufren y dar la vida por ellos si Dios así lo quiere, pero evitando ponerles en el compromiso moral de hacer algo por lo que se puedan contagiar y contagiar a su vez a sus familias. Siempre son tiempos de eso, aquí el Señor nos lo está pidiendo de esta manera tan concreta, y allí puede llegar.

No dejemos de ofrecer la celebración de la Eucaristía y rezar por los muertos, los enfermos, los afectados y el personal sanitario que tanto está trabajando. Dios ha permitido que esta Cuaresma sea una verdadera cuarentena en mi parroquia y estoy convencido de que algo quiere decirnos para santificarnos.

Un fuerte abrazo, 

P. Patxi Bronchalo
Nuestra Señora de la Asunción
Valdemoro (Madrid)

3 comentarios:

Rita Borges dijo...

Gracias hermano por esta carta... Un pastor que huele a oveja...

Clara María (Jackie) dijo...

Muchísimas gracias. Rezo 🙏

Yury dijo...

Que el señor le ayude y le proteja