viernes, 15 de noviembre de 2019

Carta abierta a Isabel Celaá


Estimada Isabel:

Mi nombre es Patxi Bronchalo, y soy un cura. Quizás por ello pueda entrar el prejuicio de que ya imaginará lo que voy a defender, y tenga la tentación de no seguir leyendo, pero le pido que continúe, pues soy también un ciudadano del país en el que usted ha sido ministra, y la política es un servicio público a todas las personas de una nación.

Sus palabras en el Congreso de Escuelas Católicas me han sorprendido mucho. Es enriquecedor escuchar distintas voces que, desde la experiencia del mundo educativo, puedan ayudar a construir una sociedad mejor. Por el contrario, la mentira y la manipulación son penosas, y más aún en grandes auditorios que, con buena voluntad, abren sus puertas a personas de sensibilidades distintas.