martes, 15 de noviembre de 2016

El anuncio de la Lotería

Querido lector:

La publicidad se me nos ha vuelto a adelantar para felicitarnos la Navidad, y uno de sus clásicos anuncios es el de la Lotería, que año tras año consigue emocionar y hace correr las lágrimas por la cara de los más impasibles. ¿Aún no lo has visto? Aquí está:


Lo siento. No me gusta. Es más, me parece perverso. ¿Será por que soy cura y los curas somos unos aguafiestas? (También el del vídeo parece serlo). Te cuento por qué:

Carmina es lo mejor del vídeo. Y lo más real. Una mujer que ha dedicado su vida a algo tan vocacional, difícil y hermoso como la enseñanza a los más pequeños en una escuela, y que sufre ahora la ignorancia de su propia familia, reflejada en un nieto más pendiente de las pantallas que de las personas. ¿No conocéis ninguna abuela así?

Lo siguiente es una gran mentira que, cual bola de nieve, se hace cada vez más grande para mantener la ilusión de la anciana de ver a todos los de su alrededor contentos. ¿Hasta dónde llegará el engaño? No se sabe, el anuncio no lo muestra, ¡pero si hubiera segunda parte sería sin duda dramática!

Muchas lágrimas, pelos como escarpias, emociones por lo bonito que es el "espíritu de la Lotería" (que no es el mismo que el de la Navidad). Pero vamos a pensar lo que hay de fondo, amigo lector: Como no hacemos caso a la abuela nunca vamos a engañarla para que por un tiempo esté contenta, y así tranquilizamos también nuestra conciencia. 

Hoy este autocalmante de la conciencia está muy metido en la sociedad en que vivimos. Ante la cantidad de problemas que ni sabemos, ni podemos resolver, ante la falta de amor: ¿dónde está la garantía de que estamos haciéndolo bien?, ¿cómo estamos seguros de nuestros errores son perdonados? El engaño parece buen remedio.

Pero seamos serios, no nos mintamos a nosotros mismos: la soledad no se arregla con fingimiento, el miedo a salir de nuestro egoísmo no se cura con un engaño, el vivir como extraños bajo el mismo techo no se repara con dinero. ¿Qué nos está sucediendo para vivamos de la emoción de un momento y luego la vida vuelva a ser gris? ¿Dónde estamos poniendo la esperanza?

Amigo lector, la solución a nuestros problemas no llega el 22 de diciembre, pero tranquilo, no tendrás que esperar mucho más: viene el 25.







3 comentarios:

maria alejandra fernandez II dijo...

Esta es la adicción más común, cuando el zapato aprieta...y no queremos admitirla...
A los gobiernos poco les ocupa este tema, porque es una fuente de ingreso importante para sus campañas políticas, etcétera...y, porque saben que el problema de la adicción no depende de ellos, digamos...al menos eso muestran...
Las sociedades actuales....mientras un porcentaje de la población sobreabunda en riqueza, otro tanto sólo es rico...luego está la clase trabajadora...y por último y no menos importante....lo que decanta de todo esto y es la pobreza extrema....entre quienes están los que comen de la basura...y buscan trabajar...salir...y no pierden la esperanza...siendo felices, salvo algunas excepciones que tienen heridas profundas...pero es un tema que merece todo un "libro"...
Y aún hay algo más que deseo aportar....al cotejar su artículo, luego de ver el vídeo, casi testimonial....de una mujer que mensualmente juega el Quini 6 ( Argentina), cuyos premios son "importantes"....son 6 números del 0 al 45.........ella juega las fechas de cumpleaños de sus nietos....y los días de sorteo, cuando son anunciados los resultados, al ver que no ha resultado favorecida....repite: "ya se van a juntar".....claramente es una expresión de deseo.....pero no se trata de "juntar" los números....¿ se comprende?...
el mal mas grande que acucia en estos días es la soledad de las personas...que procuran llenarlo con cosas vanas, lo que las aleja de Dios, y las vuelca, inconcientemente, a suplirlo con "vivir esta, porque después no hay otra"...y "dejarle el futuro asegurado a su progenie"...
Muchos han perdido la esperanza o ....tristemente, nunca la han tenido...y la pregunta es "¿por qué?"...

Anónimo dijo...

El anuncio no es que sea bueno, es que es genial.

Primero, por la protagonista, una persona mayor, víctima junto con otras miles de la cultura del descarte que denuncia el Santo Padre: la obsesión de la sociedad por los jóvenes, por lo "productivo" (aparentemente). También sucede en la Iglesia, donde bastante a menudo nos quejamos de aquellas misas a las que acuden mayoritariamente "viejas". Por no hablar de los conciertos, congresos, jornadas y demás eventos "para jóvenes cristianos". ¿Y por qué no pueden estar pensados para todas las edades? En serio, es una vergüenza. Por tanto, no parece malo acabar de una vez por todas con todos esos estereotipos y prejuicios gerontófobos que padecen las personas mayores por razón de edad.

Segundo, porque no han negado la realidad social de España, a saber, que la gente mayor es católica y lo fue durante su vida adulta. Fíjese Padre desde el segundo 3 al 8, nada más empezar el video. La protagonista, maestra, tiene una estampita de la Virgen sobre la foto con las otras maestras del colegio. Ese detalle que seguramente Vd. ni ha visto puedo asegurarle que ha tenido que superar la "censura" comercial por sus "gravísimas" connotaciones. Y más aún en un anuncio tan señalado.

Vale que es cursi, incluso lacrimógeno. Quizá la lotería sea una cosa mala, puede admitirse. Pero si se cae en la "perversidad" de la diatriba que al menos se haga después de fijarse un poquito más en los detalles.

Viola dijo...

A mi tampoco me gusta, disfrazan de ilusión una mentira, es como darla la razón porque pobrecita de ella y de pobrecita nada, ha sido una profesional, una madre y ahora una abuela q,seguro, vale más que la mentira