martes, 27 de octubre de 2015

Prioridades políticas

Querido lector...

Sabes que se acercan unas elecciones cuando el cristianismo comienza a ser atacado con incoherentes argumentos, ocultos tras dulces palabras y alegres sonrisas. Antes de que empiece la pegada de carteles ya están los políticos de turno adoctrinándonos sobre como la religión no tiene sentido en nuestra sociedad laica. Antes de los debates cara a cara, donde todos se auto-embisten como vencedores, ya tenemos declaraciones frecuentes sobre lo rica, mala y opresora que es la Iglesia que intenta dominar nuestra sociedad. ¡Elecciones a la vista, amigo!

El otro día estuve viendo esta entrevista a Pedro Sanchez, el candidato del PSOE a las elecciones genérales, hecha en un programa de la tele pública, y me quedé helado cuando literalmente dijo en una de sus respuestas: "la prioridad política de mi generación, entre otras, será convertir el estado en un estado laico". ¡Vaya frase!

Más del veinte por ciento de paro en nuestro país, pero la prioridad política que quiere la generación de Pedro Sanchez es convertir el estado en estado laico. Los partidos políticos sin incapaces de hacer un pacto en educación para tener una ley estable y duradera en vez del continuo derogue al que las someten, pero la prioridad política de la generación de Pedro Sánchez es convertir el estado en estado laico. La cifra de suicidios crece en España de año en año y es la principal causa de muerte no natural, por encima de los accidente de tráfico, pero la prioridad política para Pedro Sanchez y su generación es convertir el estado en estado laico. Los últimos datos nos dicen que en nuestro país nos acercamos a los dos millones de personas que tienen depresión, diagnosticada, pero calma, pues la prioridad política de Pedro Sanchez y sus generación es convertir el estado en estado laico.

Yo soy cura, uno de esos "cuervos malvados" que quieren chupar y vivir a costa de la gente. No hay un solo día en que no hable con personas que están sufriendo muchísimo tanto física como espiritualmente. Raro es el día en que no veo a una persona llorar y extraña la semana donde no me encuentro con  personas un drama muy fuerte por problemas laborales, familiares, de enfermedad, de abandono, de tristeza... Muchos de ellos son de la generación de Pedro Sánchez, otros no, y te aseguro, amigo lector, que les importa un comino que el estado sea laico, sus prioridades son otras. Vienen en busca de ayuda y consuelo, de seguridad y cariño, de escucha y comprensión. Vienen en busca de Dios, algunos lo saben y otros lo descubren.

No hay agallas para decir que lo más importante es la laicidad del estado en la cola de gente que va a recoger alimentos a Caritas, ni en medio de un velatorio en un tanatorio cualquiera, ni en la planta de oncología de un hospital, ni en medio de una fuerte pelea familiar. Se pueden hacer leyes que excluyan a Dios eliminando cruces y placas de los paisajes y de los libros de historia (y ello hará crecer las cifras de consecuencias nefastas para la sociedad), pero el deseo de Dios que hay en el corazón de cada persona no lo podrán eliminar jamás. El hombre, por el mero hecho de existir, quiere ser plenamente feliz, y para eso hay muchos caminos, pero solo uno es el Bueno.

Me alegra mucho saber que la prioridad de Dios es cada una de nuestras vidas, y que Él siempre gana aunque parezca que pierde, eso es la cruz. 

¡Feliz día, amigo lector! Dios te bendiga, y hasta otra entrada.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sólo una puntualización: La primera causa de muerte no natural no es el suicidio ni el tráfico, es el aborto.

Jesús Mª dijo...

Completamente de acuerdo. No me canso de decir, más o menos, esto mismo.