jueves, 21 de mayo de 2015

iDecálogo 4. Nuestra fuerza, la gracia

iDecálogo 4
Querido lector... Es importante que el aventurero evangelizador digital tenga claro lo que quiere lograr en las redes sociales. En este sentido no veo acertado cuando nos interesamos por alguien buscando un simple "follow back" que engrosé nuestra lista de seguidores. No. La evangelización internetera no es para ganar popularidad sino para que sea Cristo quien la gane, el objetivo es que todas, absolutamente todas, las personas de la red puedan conocer el amor de Dios. Igual que en nuestro día a día, ¿no?

Es esta una aventura apasionante, preciosa y... ¿complicada? ¡Imposible diría yo! Por mucho que los anuncios niueiecheros (bonita palabra) nos hablen de la extraordinaria capacidad que la vibración buenrollista tiene para lograr lo imposible, en realidad solo hay una fuerza verdaderamente capaz de que sea conseguido lo que a priori no puede hacerse, y esa es nuestra fuerza, amigo evangelizador digital: la gracia.

Vamos a reconocerlo sin miedo: ¡Nosotros somos limitaditos! Llegamos a donde llegamos, podemos lo que podemos, y la pifiamos muchas veces. Hemos de compartir con mucha alegría pero lo que más ha de importarnos no son los frutos sino la misma siembra. ¡Felices de sembrar! Es Dios quien hará crecer las semillas digitales que esparcimos en cada tweet, que ayudamos a difundir en cada retweet, que mostramos cada vez que nos unimos a un Trending Topic para hacer algo de lio. Él se sirve nuestros "clics", resplandece en nuestros donde bien usados.

Sin la gracia de Dios no podemos hacer nada mas que cansarnos de hacer algo que no depende totalmente de nosotros, vanagloriarnos por tener muchos followers, frustrarnos por tener muy pocos y perder el tiempo en lograr que por nuestras propias fuerzas lo imposible sea posible. Ya sabes, amigo, aquello del "si el Señor no construye la casa...". Sin gracia no hay evangelización posible, solo bellas envolturas humanas, y al final hartura.

¡Pero ánimo! ¡Porque si que hay gracia! ¡Dios sigue actuando! ¡También en internet! Nos mueve una fuerza que este mundo no conoce, que nosotros mismos no podemos dominar, que ni siquiera a veces entendemos. La gracia es lo que ha cambiado los corazones de millones de personas en todas la épocas y lugares, ¿por qué iba a ser distinto en el siglo XXI en internet? La gracia es lo que nos hace valientes y alegres en el testimonio, lo que anima a seguir siempre adelante en las contrariedades, lo que sostiene mi vida y la tuya. Aunque representemos al Espíritu Santo como una paloma, ¡no lo enjaulemos!. Aunque nos creamos que nuestras fuerzas son suficientes, ¡no vayamos de sobraos y pidamos la gracia! La necesitamos. Y el mundo en el que estamos la necesita.
¡Hasta la próxima entrada!, amigo lector. Dios te bendiga.

@PatxiBronchalo

1 comentario:

Clara María dijo...

Algunas veces dan ganas de dejarlo todo, porque no se ven frutos, quizás todo lo contrario, pero mejor dejarlo en manos de Dios para que use nuestras limitaciones e incluso nuestros errores. ¡Gracias por esta entrada! Me ha venido muy bien en este momento.